Auditoría · 67 €
Guía de campo · Baleares

El manual de supervivencia solar en Baleares.

No es un folleto. Es lo que te habría gustado saber antes de firmar.

Instalación fotovoltaica sobre suelo en una finca de Mallorca, entre olivos y pared de piedra seca

Instalación real · Finca Saraix, Santa Margalida (Mallorca)

67 %67 €
Dos de cada tres incendios fotovoltaicos empiezan en un fallo eléctrico. Conectores flojos, cable fino, prisas. Por 67 € te reviso que no seas tú la estadística. Y sí, que los dos números sean 67 es casualidad. Me viene que ni pintada.

Salitre, calima y cal: los tres que no salen en el catálogo.

No hace falta que tu casa toque el mar. El viento carga partículas de sal y las deposita en tu tejado. Es un aerosol salino permanente, y trabaja todo el año.

Sobre el vidrio

Una capa fina de sal resta transmisión de luz. Menos luz, menos producción. Y la calima sahariana se pega más que el polvo normal: la lluvia corriente no la arrastra.

Sobre el metal

La sal acelera la corrosión del marco, los tornillos y las cajas de conexión. Una estructura corroída no se recupera limpiándola: se cambia.

La cal del agua

El agua de Mallorca es muy dura. Lavar las placas con agua del grifo deja una capa de cal que resta más luz que la propia suciedad. Se limpia con agua desmineralizada y gamuza.

Lo que se debe exigir

Tornillería inox AISI 316/A4, paneles certificados contra niebla salina (IEC 61701) y envolventes IP66/IP67. Nada de acero pintado.

Si tu presupuesto no especifica materiales marinos, estás firmando una instalación con fecha de caducidad. Yo te lo digo antes de que sea tarde.

No arde el panel: arde lo que se montó con prisas.

+1.000 incendios Entre 2022 y 2023 se registraron más de mil incendios en instalaciones fotovoltaicas en España. Dos de cada tres arrancan en fallos eléctricos: conexiones defectuosas, cable mal dimensionado y terminales flojos. La reposición de una instalación quemada puede irse a entre 45.000 y 75.000 € en una vivienda. Fuente: El Periódico de la Energía
El cortafuegos que no apaga el fuego. Otro clásico: poner protecciones de corriente alterna —la de los enchufes de casa— en el lado de corriente continua, la que sale de las placas. Parecen iguales, pero no lo son: la alterna pasa por cero cien veces por segundo, y en ese instante el chispazo de un cortocircuito se apaga solo. La continua no pasa por cero nunca, así que el arco no se apaga: se queda ardiendo dentro del cuadro como un soplete. Un fusible de alterna en continua es un cortafuegos que, cuando lo necesitas, no corta nada.

El más repetido —y el más tonto— en instalación aislada: conectar los paneles al regulador antes que las baterías. El regulador necesita la tensión de la batería como referencia; si lo haces al revés, se puede quemar en segundos.

Orden de conexión
Baterías → Paneles → Consumos.
Orden de desconexión
Consumos → Paneles → Baterías.

Parece una tontería. Es una de las negligencias más caras del mundo DIY —hágalo usted mismo, o mejor dicho, los que se vienen arriba un sábado por la tarde—. Y la he visto en más de un tejado de la isla.

Lo que hay que exigir en el presupuesto.

Si vas a firmar, que aparezca esto por escrito. Si no está, pregunta por qué.

¿Te suena a chino? Para eso estoy. Por 67 € te reviso el presupuesto y te digo si cumple.

Si algo no cuadra, una segunda opinión independiente.

Si rinden menos de lo que te prometieron o algo te da mala espina, le echo los mismos ojos a tu instalación y te digo qué falla y qué pedirle a tu instalador. Sin visita. Sin venderte nada. El mismo criterio técnico, ahora del lado de lo que ya está montado.

Un criterio técnico, no un folleto.

Subo tus facturas y tu presupuesto a la misma mesa, y te digo lo que hay: sin subvenciones fantasma y sin baterías que no necesitas.

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Sin visita · Sin comisiones · Sin venderte nada después